El antiguo huerto de la ciudad, herencia de la Ibiza musulmana

Antiguamente, buena parte de las frutas, verduras y hortalizas que se consumían en la ciudad se producían en el humedal de Ses Feixes, un área vasta situada tras la playa de Talamanca, que entonces se extendía hasta lo que hoy es el corazón de la ciudad, ocupando una superficie de 600.000 metros cuadrados.

Estos campos, que se subdividían en 164 parcelas de cultivo, son únicos en el mundo por su sistema de regadío, herencia de la Ibiza musulmana. Antaño aprovechaban el agua que bajaba por los torrentes hasta la bahía y la acumulaban en un conjunto de canales y acequias de un metro de profundidad y hasta tres de ancho. Estas conducciones, además de irrigar incesantemente los cultivos, actuaban de frontera entre las distintas propiedades y derivaban el agua sobrante hacia el mar. Cada parcela poseía un arco de entrada conocido como portal de feixa. Algunos aún se conservan.

Hoy Ses Feixes constituye un inmenso cañaveral al borde de la ciudad, pero fueron cultivadas hasta los años sesenta del siglo XX. Eran uno de los territorios más fértiles de la isla y se subdividían en dos zonas de tamaño similar: Es Pratet, junto a la ciudad, y Es Prat de Ses Monges, entre las bahías de Eivissa y Talamanca hasta alcanzar el pueblo de Jesús.

Hoy los humedales de Ses Feixes albergan docenas de aves y ofrecen un paseo por la naturaleza, en plena ciudad. Uno de los mayores proyectos de futuro pretende la recuperación y musealización de este espacio emblemático.